Año nuevo, ¿ un nuevo estilo de vida ?

“Año nuevo, vida nueva ” – dice el refrán – . Comenzar el año con una alimentación más sana, ética y ecológica ; detoxificar nuestro organismo de las copiosas cenas de fin de año  y retomar la práctica de ejercicios físicos ya forman parte de las nuevas resoluciones que nos proponemos cada año.

Añadimos una más : preocuparnos seriamente por el cambio climático adoptando individualmente un estilo de vida responsable.  Porque los recursos naturales de nuestro planeta son finitos.

El cambio está llegando

Recientemente, Greta Thunberg, una activista sueca de 15 años, expresaba su preocupación por el medio ambiente en la 24a Conferencia de la ONU sobre el Clima celebrada en Katowice, Polonia. (video de Iñigo V.G.)

Con un breve pero brillante discurso, la joven expresó su preocupación a los líderes políticos de 196 países allí presentes ; y nos invitó a movilizarnos para tomar medidas urgentes y actuar contra el calentamiento global que viene provocando mayores sequías, inundaciones y catástrofes naturales.

Pronunció una frase que impactó a los delegados presentes al hablar de justicia climática y al decir que : “no son lo  suficientemente maduros como para contar las cosas como son ” (…)

Porque fueron las generaciones anteriores las que han comprometido el futuro de los jóvenes, y quienes, en realidad, son los que van a sufrir las consecuencias de nuestro estilo de vida.

A sus sabias palabras, podríamos  añadir la lamentable actitud de los climato-escépticos y de aquellos políticos que no cumplieron con los acuerdos para disminuir los niveles de CO2 en sus países,  durante la Conferencia sobre el Clima celebrada en París en el 2015  (COP21 ).

Habló además de la necesidad de cambiar nuestros  hábitos de consumo, de su militantismo ecológico – y el de su generación – a favor de la reducción del consumo de carne, entre otros.

En efecto, según la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el sector ganadero genera más gases de efecto invernadero que el sector del transporte ( se requieren 15.000 litros de agua para generar un kilo de carne).  Por eso hay que actuar.

Adoptar un estilo de vida más responsable es tarea de todos

 Quizás muchos nos preguntamos si nuestro estilo de vida o nuestra dieta tiene algún impacto  en el calentamiento global. Puede que sí. Porque sin darnos cuenta repetimos los malos hábitos de vida.

Y es que nuestra manera de consumir también influye en la salud del planeta.

Pero estamos a tiempo para trazarnos  nuevas metas en el 2019 :

  • Eliminar bolsas y plásticos de un solo uso (platos, vasos, cubiertos, agitadores de bebida…)
  • Limitar los viajes en avión ; compartir vehículo, usar el transporte público y la bicicleta.
  • Favorecer el comercio equitable, el trueque solidario y la economía colaborativa (intercambio de productos y servicios)
  • Privilegiar los comercios locales, cooperativas y granjas ecológicas locales (objetivo : Km 0)
  • Disminuir los desperdicios producidos en la casa ( cerca de 250 Kg/ habitante/año )
  • Separar los residuos orgánicos ( restos de comida, vegetales, papeles, cartones , jardinería) en contenedores especiales para que puedan ser llevados a ecoparques donde puedan ser transformados en fertilizantes (abono orgánico) y en energía limpia (biogás)…

Otra buena idea sería asisitir a las llamadas Ferias  Veggie-World  que organizan diferentes asociaciones sobre el modo de vida ecológico y sostenible.  Estas tienen lugar cada año en las principales ciudades europeas y acogen a más de 60.000 visitantes .

Aquí las nuevas generaciones promueven un estilo de vida más ético, respetuoso de los recursos naturales  y de los animales . Y es, sin dudas, una buena ocasión para descubrir un estilo de vida alternativo, sin por ello tener que abrazar la filosofía de vida vegetariana o vegana.

Parafraseando a la joven activista Greta Thunberg : “el cambio está llegando “. No cabe duda.

En definitiva tenemos que estar conscientes de la urgencia que hay en crear una economía circular : producir, consumir, reutilizar, reciclar  para no acabar con los recursos limitados del planeta.

Porque el planeta tierra y sus recursos son finitos.

Susana Menéndez

Susana Menéndez

Graduada en Ciencias Biológicas (UH) y en Filología Hispánica (Université Clermont Auvergne (UCA)- Francia. Sus experiencias en diferentes ámbitos (científico, docente) animan su quehacer cotidiano a partir de la práctica del consumo responsable.

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