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Comienza el despegue de los vuelos sin basura

¿Se acerca la hora de los vuelos comerciales sin basura? Bueno, al menos algunas aerolíneas comenzaron a trabajar en ello.

La acción más reciente fue tomada por Qantas que ya opera un  vuelo comercial que no manda desechos al relleno sanitario.

La iniciativa en correspondencia con el avance de la conciencia ecológica se aplica en el vuelo QF739 de Sydney a Adelaida.

El método utilizado consiste en eliminar a bordo el uso de plásticos de un solo uso y establecer mecanismos para que los desechos sean reutilizados, reciclados o utilizados como abono.

La empresa informó que cada vuelo de esa ruta producía 34 kilogramos de desechos, unos 150 toneladas de desechos por año.

Pero según Quantas es solo el principio. La compañía se propone eliminar en todos sus vuelos el 75% de sus desechos a bordo para finales de 2021.

También prometió utilizar 100 millones menos de productos plásticos de un solo uso para fines de 2020.

El pionero de los vuelos sin basura.

¿Cómo piensan lograrlo?. Bien, en el vuelo QF739 se sustituyeron artículos de plástico de un solo uso.

En lugar de los plásticos usuales en muchos casos se utilizan ahora variantes.


Un ejemplo de ello son los recipientes de comida, hechos de un subproducto de la de caña de azúcar 100% biodegradables.

También los cubiertos se hacen de almidón obtenido de plantas.

Adicionalmente la tripulación adquirió nuevas obligaciones. Ahora el personal de cabina clasifica los residuos en recipientes separados para materia orgánica y reciclaje.

Igualmente recogen las tarjetas de embarque y otros papeles usados ​​para reciclarlos.

Cultivar árboles con desperdicios

En un intento de compensar la afectación ecológica de sus vuelos la aerolínea aplica su programa Fly Carbon desde 2007.

En esencia la iniciativa otorga recursos económicos proporcionales a los viajes desde Australia para ayudar a proteger zonas vulnerables.

El concepto parte del criterio que compensar la emisión de carbono es una clave en la transición de la aviación a una economía amigable con el medio ambiente.

Así, la aerolínea proyecta un crecimiento neutro en carbono desde 2020 y una reducción del 50% en las emisiones netas para 2050.

En un comunicado la empresa reveló que los 50 millones de pasajeros que transporta por año (junto a la filial de bajo costo Jetstar) produce residuos equivalentes a la carga de 80 Boeing 747.

Vuelos sin basura para proteger la naturaleza

Quizás la mejor noticia es que otras aerolíneas también anunciaron acciones similares.


Una de las más avanzadas es KLM, que participa del propósito del gobierno holandés de lograr una economía circular para 2050.

Sus acciones prevén generar 50% menos de desechos para 2025 en comparación con 2012.

Igualmente entre ellas están Virgin Atlantic, American Airlines y Delta que estipulan reducir los plásticos de un solo uso en los vuelos.

Iberia estableció un modelo de gestión para separar los envases de plásticos, papel y cartón del resto de los residuos y proyecta reciclar 80% de los desechos.

Otro mecanismo es utilizado por Austrian Airlines, que envía los vasos plásticos usados a  una compañía petrolera para reciclarlos o convertirlos en nuevos combustibles.

El problema de la basura

Estos avances parecen todavía pequeños si se tiene en cuenta la dimensión real del problema.

Un estudio de la Asociación de Transporte Aéreo Internacional (IATA) calculó que los viajeros de 2017 generaron 5,7 millones de toneladas de residuos.

Para 2030 esimó una cifra superior a los 10 millones de toneladas.

Entre los problemas la investigación menciona los controles estrictos a los desechos de catering de vuelos internacionales basados ​​en preocupaciones de salud animal.

Ello lleva a excluir la reutilización o reciclaje de material considerado de riesgo para enfermedades de animales (incluso un vaso con residuos de leche).

El estudio considera necesario una regulación que mantenga controles de sanidad animal pero facilite la economía circular.

Algunas conclusiones indicaron que no hay evidencia de que las aerolíneas provocaran

brote de enfermedades animales.

Proteger la salud animal y el medio ambiente

También el informe aduce que no parece haber una justificación científica para clasificar residuos de leche y productos lácteos como de alto riesgo.


Entre las recomendaciones está la adopción de una guía de reciclaje y reutilización de materiales no contaminados por subproductos animales (carne).

Asimismo el reconocimiento mutuo de los controles de sanidad animal por países como América del Norte y los miembros de la Unión Europea para reducir la calificación del riesgo

Otra propuesta es elaborar un plan de menú que minimice el riesgo para la salud animal.

La organización no gubernamental Green America calcula que se puede reciclar 75% de los desperdicios dejados en los aviones pero en la actualidad solo se hace con el 20%.

De modo que el camino hacia los vuelos sin basura, que también pasa por un consumo más responsable, parece ser bastante largo.

Wellness Destiny / Foto: Juhasz Imre (Pexels)

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