Tendencia flower power, un lujo sostenible

Dicen que añadir colores a nuestro interior influye de manera positiva en nuestros humores. También que la decoración es el reflejo de nuestra personalidad, estilo de vida, recuerdos.

Así que aprovechamos la tendencia flower power y el estilo étnico para regresar a los míticos 70’s con el relajante ambiente de inspiración vergel tropical en su versión minimalista y sustentable.

Verde que te quiero verde… en mi salón tropical

La primavera siempre trae deseos de cambio después de un interminable y frío invierno gris. Sentimos ansias de naturaleza, clorofila, luz natural porque el color nos llena de energía, de nuevas sensaciones y emociones.

Por ello en cuanto percibimos el mínimo rayo de sol vamos corriendo al vivero más cercano para (re)crear nuestro propio vergel pues sabemos que la jardinería influye positivamente en nuestro bienestar.

Una buena selección para « tropicalizar» nuestros hogares puede componerse de plantas verdes tropicales como la Calathea orbifolia, la Sansevieria trifasciata, o la Monstera deliciosa (más conocida como costilla de Adán) así como los archiconocidos Ficus y Palmeras de salón, que se dan muy bien en nuestros interiores climatizados y contribuyen a purificar el aire.

Una tendencia en boga son los muros vegetalizados y jardines verticales incorporando jardineras en metal o madera con hierbas aromáticas que dan un ambiente rústico y vintage.

Otra buena idea son los terrariums, donde podemos dar alas a nuestra imaginación realizando composiciones con plantas suculentas y pequeñas cactáceas obteniendo un resultado ecológico y low cost.

Una decoración minimalista, sustentable y eco-friendly

Se sabe que los interiores recargados de tapises, dobles cortinas y moquettes son nidos de polvo y ácaros que pueden provocar alergias. Otros elementos decorativos como velas, inciensos y demás difusores ambientales liberan compuestos orgánicos volátiles (COV) dañinos para la salud.

Si queremos decorar nuestra casa creando un ambiente sano y ecológico debemos recurrir a las materias naturales como : el algodón, la lana o el lino que son inmejorables en la lencería.

Otras materias naturales que podemos adoptar son las fibra vegetales de junco y totora (actualmente muy usados en la confección de alfombras y cestas) ; el yute, una planta herbácea de origen africano cuyas fibras naturales aportan ligereza y confort ; el mimbre, que adoramos por su ligereza y autenticidad y por darle a la decoración un toque « retro » ; el exótico bambú, que aporta ambiente zen y minimalista, y la intemporal madera que siempre da calor y convivialidad.

Algo que ya se ha instalado en muchos interiores es el artesanal macramé que adornaron nuestras casas en una época en que el plástico aún no había hecho los estragos que hoy conocemos.

Vinculados al ambiente bohemio y hippie de los años 70, los macramés se confeccionan con fibras naturales como el algodón o cuerdas de yute, y luego teñidos con colorantes naturales ecológicos.

Son utilizados preferentemente como portamacetas pero también para decorar paredes. Los adeptos del DIY encontraran aquí una forma lúdica y económica para decorar interiores, terrazas o balcones.

Y es que lo artesanal y lo « hecho a mano » se impone para el bien del planeta y de nuestro bolsillo.

El escenario casero o cómo transformar el viejo mobiliario en design.

Viejas butacas, cómodas, estanterías, espejos y hasta el desvencijado rocking chair del abuelo ya decoran desde hace años nuestros interiores aplicando el método del home staging.

Esta alternativa evita tirar a la basura el mobiliario « pasado de moda » reactualizándolo con una simple mano de pintura y colores acidulados para darle un look moderno y una segunda vida.

No hay que olvidar la importancia de los accesorios zen como las hamacas o sillas suspendidas al plafón que añaden un toque playero, nos ofrecen confort y dulces momentos de relajación.

También, dentro del espíritu 100% recuperación se pueden emplear las cajas de madera que se desechan en los mercados para darles innumerables usos en nuestra casa : estantes para especias, biblioteca, cajones para guardar ropa o juguetes, zapateras, jardineras para balcones, etc.

Solo con un poco de astucia, creatividad y color podemos crear ambientes personalizados, que hablen de nosotros, que nos representen, pero con materiales que respeten la naturaleza.

Es un lujo sostenible que puede estar al alcance de todos. ¡ Manos a la obra !

Susana Menéndez

Susana Menéndez

Graduada en Ciencias Biológicas (UH) y en Filología Hispánica (Université Clermont Auvergne (UCA)- Francia. Sus experiencias en diferentes ámbitos (científico, docente) animan su quehacer cotidiano a partir de la práctica del consumo responsable. E-mail: susana_menendez@hotmail.com

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