La tanatofobia se va de vacaciones

El “turismo oscuro” crece y algunos expertos afirman que la tanatofobia, o sea el temor a la muerte, puede ser su “motor”

Ese tipo de turismo puede parecer pesimista, pero tiene ribetes de cierto optimismo, no solo por los ingresos que deja a la industria del ocio.

Los motivos por los cuales un lugar determinado “vive” del “turismo oscuro”, o “dark tourism” como le llaman en inglés, son diversos.

Las cifras nada oscuras del turismo oscuro lo indican.

Dramáticos acontecimientos atrajeron a más de 2.1 millones de personas al campo de concentración en Auschwitz en 2018.

Al memorial del 11 de septiembre en Nueva York fueron mas de 6.8 millones de visitas en 2017.

La famosa prisión de Alcatraz en Estados Unidos atrae aproximadamente 1,4 millones de visitantes cada año.

Las visitas a Chernobyl en Ucrania, horrible escenario de un desastre nuclear en 1986 atrae cada vez más curiosos, aunque limitados por la radición aún existente.

¿Morbosidad, curiosidad o consternación humana?

Los estudiosos de los movimientos masivos hacia destinos de “triste recordación” e incluso peligrosos no tienen respuestas conclusivas.

Tanatoturismo; un asunto complejo

Los psicólogos de masas piensan que el asunto es muy complejo y por diversas causas.

La primera razón, dicen, es que a las personas les atrae el tema de la muerte.

La inescapable señora de las tinieblas afecta a la humanidad entera. Es un motivo omnipresente.

La muerte da miedo, pero tiene un peso persona, histórico, cultural y religioso abrumador,

Para una psicóloga consultada por WD esos sentimientos son “lógicos, racionales y visibles”.

La tanatofobia se va de vacaciones

En un mundo tan comunicado como el nuestro probablemente todo el mundo ha escuchado a quienes ven un túnel y caminan hacia la luz cuando están a punto de morir.

Esa es una imagen indudablemente esperanzadora para quienes desean seguir vivos, que, claro son multitud.

Pero quien cuenta la anécdota evidentemente lo hace en el “mundo de los vivos” al que regresó.

La incertidumbre es entonces, probablemente, lo que mas se teme de la parca.

¿Qué hay del otro lado de la muerte?

Nadie quiere enterarse personalmente, pero sí muchos hacen una búsqueda incesante sin percatarse. Eso es la tanatofobia.

Historias de amor, de muerte y de vacaciones

Para otros, la muerte no es una anécdota completamente inevitable. Es una manera de acercarse a las emociones más oscuras y también a las más lúcidas.

En las guerras, que por cierto deberían ser evitadas, seres humanos pasan por encima de la parca para convertirse en héroes

En lugares espantosos como los campos de extermino, entre los rastrojos de la crueldad más insensata, se encuentran ejemplos de bondad.

Los accidentes, los más terribles quizá podrían haberse evitado. Quién sabe. Y siempre dejan una enseñanza por macabra que sea.

El turismo oscuro pisa así terrenos sagrados.

Bajo esos análisis y como la muerte es parte de la vida de la vida, quizá la morbosidad nos amenace a todos.

Pueden sentirla aquellas personas que asisten rigurosamente a los funerales de amigos, allegados, artistas y personalidades rigurosamente.

También quienes tratan de atisbar motivos en la historia y la cultura al palpar las pasadas tragedias personales o masivas y ciertos lugares siniestros.

Desde esos puntos de vista el “Turismo Oscuro” parece tener sus razones.

Wellness Destiny / Imagen de Benjamin Balazs en Pixabay

Frank Martin

Frank Martin

Periodista internacional y Editor