Social dining al rescate de la sociabilidad perdida

En febrero algunos restaurantes, bares y cafés europeos han comenzado a abrir sus puertas, lo que indica una mejor situación epidemiológica y la lenta recuperación de la hostelería.

Pero en esta carrera también habrá que contar con las nuevas tendencias de consumo  que  han proliferado durante la pandemia : el delivery, take away y sobre todo el social dining.

Creado hace una década en EEUU, el social dining (mesa compartida con desconocidos) es la obligada adaptación del sector de la restauración que se renueva y pone fin al comer in situ.

Así las nuevas tecnologías y la digitalización con cartas codigo QR marcarán la era poscovid.

La restauración del futuro ya llegó.

Y para ello cuenta con plataformas colaborativas de comidas entre particulares como : EatWith, Vizeat, Voulezvousdiner, etc.

Este es un concepto dirigido a cocineros profesionales y también a los apasionados de auténtica cocina casera.

¿Experimentar el social dining en la era covid ?

Es posible, manteniendo la distancia física, por ello solo aceptan mesas de 2/4 comensales.

Y tiene éxito pues ha evitado el aislamiento social provocado por la crisis sanitaria, ayuda a crear amistades y descubrir cocinas locales.

Un nuevo modo de consumo  centrado en el intercambio y colaboración a precios módicos.

 Social dining, para mantener  el vínculo social

La mesa siempre ha sido un vector de sociabilidad.

Frecuentar cafés y restaurantes fue la costumbre que más echamos de menos durante el confinamiento pues es parte de la vida.

El hecho de que la gente pueda charlar mientras bebe y come en un ambiente convivial y sencillo como un bar o un café favorece el vínculo social y genera emociones positivas.

Allí se habla de trabajo, se rehace el mundo. Y es el lugar ideal para las citas amorosas.

Pero desde el año pasado hubo que cambiar las costumbres y hacer frente a la epidemia. 

Uno de los más afectados fue sin duda la cultura de la restauración.

Por ahora se acabaron las enormes mesas donde compartían cubierto una docena de personas en salas inmensas.

Por suerte social dining llegó como cuerda de rescate para no caer en el limbo de la soledad.

Pues se trata de una experiencia inclusiva donde compartir en ambiente hogareño no solo artes culinarias sino otras actividades como dining yoga, show cooking, veladas culturales…

Estos proyectos poseen también la ventaja de poner en contacto a viajeros gourmets deseosos de conocer la cocina local y evitar restaurantes atrapa turistas de dudosa calidad.

 Otro San Valentín con sabor a Covid 

Foto de Pixabay

Pronto llegará otra celebración del Día del Amor y la Amistad en edición ‘’especial covid’’.

Si su corazón vacila entre Eros y Baco, es la ocasión para compartir unas copas entre amigos.

Para ello las plataformas de comida entre particulares ya vienen proponiendo hace días los Box especial San Valentín con menú afrodisíaco,

La receta es a base de ostras, fresas, chocolates y otras delicias que estimulan la libido, liberan endorfinas y producen sensación de bienestar.

Entre ellas destaca la app EatWith (presente en 110 países)para compartir con lugareños.

Pero si este año teme aún salir a un restaurante o cenar con desconocidos, opte por la tradicional cena romántica en casa con velas, rosas y copa de cava como preliminares.

Si no, siempre quedará el paseo romántico a orillas del mar y esperar tiempos mejores.

Tiempos idos como  describía el poeta cubano Nicolás Guillén en aquellos versos :

 « Amo los bares y tabernas

junto al mar

donde la gente charla y bebe

 solo por beber y charlar »

Wellness Destiny. Fotos Pixabay

Susana Menéndez

Susana Menéndez

Graduada en Ciencias Biológicas (UH) y en Filología Hispánica (Université Clermont Auvergne (UCA)- Francia. Sus experiencias en diferentes ámbitos (científico, docente) animan su quehacer cotidiano a partir de la práctica del consumo responsable.