Coronavirus : Flashmob sonoro para un encierro forzado

La iniciativa nació en Wuhan hace poco más de un mes. Luego le siguieron los italianos. También franceses y españoles se asoman a sus balcones, no solo para hacer catarsis emocional, sino aplaudir y ovacionar al personal sanitario que lucha en primera línea.

Nada de conciertos, ni calcio, ni bajar al café del barrio para tomar el cappuccino cotidiano. El avance exponencial del coronavirus nos ha encerrado en casa para frenar su propagación.

Italia ha sido uno de los países más castigados : más de 4.000 fallecidos en toda la península. Pero a pesar de todo la población se moviliza para quebrar el silencio con frecuentes llamados vía las redes sociales a cantar y bailar desde balcones y ventanas.

Porque ya nos lo advirtió Don Quijote : « la música compone los ánimos descompuestos ».

 Cuando cantar y bailar nos consuela…

« Andrà tutto bene »/ « Todo va a estar bien », dicen las coloridas banderolas colgadas en los balcones para convidarnos a cosechar el buen humor y mantener el contacto humano.

Y es que la música es una de las más bellas formas de sentirnos conectados, aunque estemos confinados en casa. El viernes 13 de marzo, toda Italia se dio cita a las 18h en sus balcones para oir (o entonar) viejas melodías de la música pop de los setenta : Azzurro, de Celentano ; Volare, de Modugno. Hasta el himno Fratelli d’Italia en un gigantesco coro. Conmovedor.

En otros sitios bailaron La Macarena y otros ritmos latinos de moda y se soltaron las caderas.

En el barrio de Trastevere se escuchó la canción de La Carrà  Fare l’amore de Trieste in giù :

« Se per caso cadesse il mondo, io mi sposto un po’ piu là (…) ma girando la mia terra, mi sono convinta, che non cè odio, non cè guerra, cuando l’amore  cè (…) / «si por casualidad se cayera el mundo, me apartaré un poco más, pero recorriendo mi tierra me he convencido que no hay odio ni hay guerra, cuando existe amor de verdad (…) ». Y así, muchas más.

Balcony music  y otras actividades para resistir al encierro

Pero no solo un flashmob musical- programado del 16 al 22 de marzo- será la única opción imaginada para entretenernos de manera sana y divertida en casa con nuestros familiares.

Ahora es el momento de realizar aquellas actividades que ya no hacíamos con nuestros hijos y nietos por falta de tiempo : cocinar en familia, hacer juegos de mesa, hacer deportes en casa (gran cantidad de sitios Instagram han puesto en línea videos de yoga y pilates) y leer.

Aprovechar el confinamiento para fomentar el interés por la lectura y la cultura general ahora que la UNESCO ha puesto en línea su Biblioteca digital mundial  www.wdl.org /es

Porque todos los eventos culturales han sido suspendidos. Conciertos, discotecas y cines permanecerán cerrados. No obstante muchos artistas han prometido conciertos virtuales.

 Y varios museos del mundo son ya accesibles gracias a visitas virtuales con visión a 360 ° :

El Louvre, en París ; El Rijksmuseum de Amsterdam, La Galería Uffizi de Florencia o el Museo Guggenheim de Venecia han puesto en línea sus colecciones, así como la exposición de Rafael en Roma dedicada a los 500 años de su muerte (también víctima del coronavirus).

Coraje. Andrà tutto bene. Continuemos cantando y bailando en los « balcones musicales ».

Dicen que el coranavirus es sensible al calor. Esperemos que la primavera nos traiga el sol.

Mientras tanto, el próximo sábado 21 de marzo a las 18h nos uniremos a los italianos y cantaremos  desde nuestros balcones : « Let’s the sunshine, let’s the sunshine in! ». 

Wellness Destiny

Susana Menéndez

Susana Menéndez

Graduada en Ciencias Biológicas (UH) y en Filología Hispánica (Université Clermont Auvergne (UCA)- Francia. Sus experiencias en diferentes ámbitos (científico, docente) animan su quehacer cotidiano a partir de la práctica del consumo responsable.