Mujeres viajeras, hoy como ayer
Siempre han existido mujeres viajeras, conocidas o no. Mujeres que han sabido luchar contra el orden establecido en épocas en que la mujer solo estaba destinada al hogar.
Aquellas mujeres desafiaron tabúes para lanzarse a la aventura, porque la aventura conserva intacta la capacidad de asombro cuando viajamos. Porque la aventura es una declaración de amor al mundo que no deja lugar alguno a la indiferencia: esa tara de las almas muertas.
Ellas le dieron la vuelta al mundo, escalaron montañas, atravesaron mares, ríos y desiertos, exploraron tierras inhóspitas, animadas por la curiosidad y el deseo de descubrir pueblos y culturas ancestrales y así contribuir a posar sobre el vasto mundo una mirada diferente.
Privilegiaron destinos exóticos y llevaron un carné de viaje donde anotaron sus peripecias diarias, lo cual permitió a los lectores vislumbrar lugares a los cuales pocos tenían acceso.
Exploradoras como Alexandra David-Néel- primera mujer en escalar el Tibet- ; Ella Maillart, que recorrió el mundo en barco, coche o a lomo de Camello; Amelia Earhart, pionera de la aviación; Valentina Tereshkova en 1963 primera mujer aeronauta o Heidi Hetzer quien dio la vuelta al mundo en coche en 2016 con 77 años luego de haber sobrevivido a un cáncer.
Aquellas aventureras- hoy como ayer- transformaron sus sueños en realidad y abrieron la vía a quienes osaron partir en solitario sin el fardo de la familia, un modo de viaje que sigue ganando adeptos según datos recientes (casi 70% de viajeros en solitario son mujeres).
Y es que el auge de viajes en solitario es también reflejo de un cambio cultural impulsado por el deseo de buscar nuevas experiencias y ha sido posible debido a una mayor independencia económica de la mujer para viajar y decidir por sí misma dónde, cuándo y con quién partir. Y no solo en busca de nuevas aventuras, sino pensando también centrarse en su salud física y mental, así como en su crecimiento personal y cultural. Es además la ocasión de descubrirse una pasión por la fotografía, la escritura o la pintura que van a documentar cada nueva experiencia, (en vez de jugar al solitario con su smartphone durante el viaje).
Turismo regenerativo y viajes experienciales para viajeras en solitario

Hoy las mujeres estamos reinventando el turismo para alejarnos del turismo masivo. Preferimos el viaje lento, con destinos que privilegien pueblos rurales o costeros, donde podamos aprender mientras viajamos para conocer mejor la cultura local y si es posible contribuir también al desarrollo de proyectos, asociaciones y/o cooperativas locales.
Las viajeras del siglo XXI no solo queremos sentirnos a la altura de aquellas intrépidas exploradoras que nos antecedieron, sino también integrar recorridos de interés gastronómico, conectar con la naturaleza, hacer senderismo, escalada, submarinismo.
Porque los viajes contribuyen también a cultivar nuestra dignidad y autoestima.
Las viajeras en solitario deseosas de hacer turismo regenerativo son en su mayoría mujeres urbanas activas (entre 35 y 65 años), pero también mujeres retiradas preocupadas por conservar su salud e indendencia, mujeres empresarias o ejecutivas en burn-out que buscan relajarse y revitalizarse o grupos de amigas que comparten los mismos gustos y valores.
Dentro de las principales tendencias del turismo regenerativo en 2025 resaltaron:
- Viajes que combinan tecnologías avanzadas y terapias naturales para revitalizar el cuerpo.
- La incorporación de viajes a temas (terapias de sueño con hipnosis, crioterapia)
- Retiros seniors para cultivar una vejez sana y activa (revitalización muscular y cognitiva)
- Viajes que combinan deporte y relajación (retiros yoga, Tai-Chi)
- Y un auge de viajes especializados en detox digital (Talleres sobre la plena conciencia)
El turismo regenerativo reservado exclusivamente para mujeres responde a desafíos que enfrentan hoy las mujeres, quienes buscan partir solas para liberarse de la carga mental cotidiana que como espada de Damocles cae sobre la mujer trabajadora, mamá y esposa.
Lógicamente lanzarse a viajar en solitario por primera vez -sobre todo cuando se trata de una mujer nos pone ante interrogantes como la inseguridad, el miedo a la soledad y a lo desconocido, lo que puede desalentarnos. En ese caso, una agencia de viajes especializada en viajes experienciales puede acompañarnos en detalles como: los destinos más seguros, la planificación del itinerario de rutas con historia, siempre en compañía de guías nativos.
Sí, viajar en solitario es posible. Pero si te quedan dudas piensa en aquellas exploradoras de los siglos XIX y XX que viajaron sin temor, apenas con lo puesto y regresaron triunfantes.
Porque los seres que se interesan en conocer el mundo, en la exploración, en la ciencia y las culturas ancestrales saben que aún existe una inmensidad de parajes desconocidos capaces de estremecernos con su belleza. Así que no todo está perdido para las almas vagabundas.
Y es cierto que todas las viajeras tenemos un punto en común: el deseo de revigorizar nuestra vida, de adentrarnos en caminos vírgenes e insospechados para entender mejor su valor, saltar por encima de los obstáculos habituales y llegar al fin al reino de lo desconocido.

